En marzo de 1994, Le Meilleur presentaba su número 42 con una tapa en la que se observa una pareja divertida disfrutando del tiempo libre. ¿Qué tipo de indumentaria están utilizando? Conjuntos deportivos de buzo y pantalón de una marca alemana, conocida por sus artículos de baño, natación, waterpolo y triatlón.

La imagen antes descripta retrata lo que dos décadas después se instalará como tendencia mundial: el espíritu deportivo inspira a marcas de indumentaria formal e informal a la hora de crear diseños adaptables, cómodos y funcionales.

En la sección Noticias, se destaca la entrega de los PREMIOS OLIMPIA 93*: “El OLIMPIA, probablemente la más preciada distinción al deportista que se otorga en la República Argentina, inspira su nombre en los ideales deportivos acunados en la antigua Grecia; por tal razón, esta creación del Círculo de Periodistas Deportivos de nuestro país fue destinada a premiar al Mejor Deportista del Año, tomando en cuenta tanto el rendimiento deportivo cuanto la hidalguía demostrada durante las competencias. En el año 1954 el quíntuple campeón mundial de automovilismo, el popular “Chueco” Juan Manuel Fangio, fue el deportista merecedor del primer Premio Olimpia otorgado y , hasta 1970, sólo un deportista recibía- cada año- el distinguido trofeo, obra del escultor Mario Chiérico. A partir de la última fecha mencionada, la entidad organizadora toma la decisión de premiar a los máximos exponentes de cada una de las disciplinas con el OLIMPIA de Plata, para luego seleccionar de entre ellos al que se consideraba digno de hacerse acreedor al moderno lemnisco, el OLIMPIA de Oro.”

La editorial de la edición 42 sentencia: “El management, por su parte, pese a su juventud- no alcanzó todavía el siglo de existencia- es una de las prácticas empresarias más exitosas de las últimas décadas, y la que más ha sabido adecuarse a los cambios. Su espectacular éxito es atribuido fundamentalmente a su eficacia en utilizar productiva y organizadamente el conocimiento humano, aquilatado a lo largo de los años. Al ocuparse finalmente de la gente, de sus valores y de su desarrollo, el management- pretendidamente científico en sus orígenes- se volvió humanista, actuando sobre la estructura social  no sólo de la empresa, sino también de la comunidad.”