“El poder no se identifica con la potencia sino con el servicio, y no en provecho propio, sino en el de los demás. ”. Juan Pablo I

 

Las crisis traen peligros y oportunidades. Las empresas chicas, medianas y grandes, y los comercios en general luchan por unidades y objetivos de venta. En un contexto de amenazantes temblores, nos conviene aferrarnos a lo verdaderamente interesante. El mercado deportivo parece tener una oportunidad única al alcance de su mano: conquistar territorios nuevos y convertirse en protagonista de una demanda cada vez más grande. El sector deportivo ha tenido (y tiene) un crecimiento exponencial, trasversal a casi todos los sectores. Todo es deporte, nos dice el mercado. Ahora bien, ¿cuánto de ese crecimiento impactará en nuestra propia organización?

En casi todos los locales, se venden productos deportivos o relacionados con la actividad física. Quienes no hacen deporte también desean al menos parecer un poco deportistas.

La buena noticia es esta sorprendente tendencia. La mala noticia es la dispersión.

El mundo cambia todo el tiempo. Si no lo entendemos, el propio mercado y la realidad nos comerán. No hay duda que tenemos que tomar el protagonismo en los espacios comerciales, cooperando para que las casas de deporte alberguen una mayor cantidad de marcas.

Crecer junto a las marcas emergentes es posible. Su rentabilidad puede aumentar sin descuidar lo preestablecido pero siempre mirando hacia adelante.

En esta edición, encontrarán nuevas empresas con propuestas increíbles que rompen las telas de araña de algunas marcas dormidas que se creen dueñas de un mercado que nunca lograron conquistar.

Nos reinventamos. El segmento de marcas internacionales, junto a unas pocas marcas nacionales, sigue liderando. Pero ahora un nuevo grupo asoma y la pregunta es: ¿serán estas marcas las protagonistas del futuro? O nos reinventamos o nos quedamos fuera de carrera.

Ernesto del Burgo

Director de Le Meilleur